Cómo limpiar la boca del bebé: Te aconsejamos las pautas a seguir

 

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Las directrices de la Sociedad de Odontología Pediátrica son claras: debes cuidar la higiene bucal de tu hijo desde los primeros días de vida. El hecho de que un recién nacido no tenga todavía dientes no significa que no se estén desarrollando bacterias en su cavidad bucal. Pues bien, sí se desarrollan y tienen unas condiciones excelentes para ello, porque la dieta del recién nacido, tanto en forma de leche modificada como de leche materna, es muy rica en azúcares. Estos, a su vez, son el principal caldo de cultivo para las bacterias que causan la caries. Por lo tanto, limpiar la boca del bebé es necesario para prevenir esta enfermedad que, como muestran las estadísticas, es un trastorno social en nuestro país. También es importante que la higiene desde los primeros días de vida acostumbre al niño a la manipulación de la cavidad bucal, gracias a la cual aprende a cepillarse más rápido y con mayor placer.

¿Cómo debo limpiar la boca de mi bebé?

La cavidad bucal de los niños sin dientes de leche debe limpiarse al menos una vez al día, después de la última cena. No necesitas ningún equipo especial: sólo una gasa o un pañuelo de algodón empapado en agua tibia o en una infusión de té verde o manzanilla. Se debe envolver el dedo e introducirlo en la boca del niño, limpiando suavemente las encías superiores e inferiores. Por supuesto, los padres deben recordar lavarse bien las manos antes.

¿A qué edad debe empezar el niño a usar el cepillo de dientes?

Cuando aparecen los primeros dientes de leche del niño. Inicialmente, se utilizan pequeños cepillos de dientes en forma de tapón de silicona con cerdas suaves. Los niños con dientes de leche también necesitan aumentar la frecuencia del cepillado de dientes: es mejor cepillarse después de cada comida o al menos dos veces al día, especialmente cuando se introducen nuevos productos en la dieta. A medida que se desarrollan las habilidades manuales del niño, es necesario utilizar cepillos de dientes cuyo tamaño se adapte a la estructura anatómica de la cavidad bucal del niño; esta información suele estar indicada en el envase del cepillo. Sin embargo, los padres deben seguir ayudando al niño a mantener una buena higiene bucal hasta que tenga al menos 7 u 8 años, o incluso más, hasta que haya aprendido a limpiar cuidadosamente todos los dientes, incluidos los más profundos de la boca.

¿Qué pasta de dientes debo elegir para mi hijo?

Si tu hijo viene con dientes de leche, debes comprar una pasta de dientes especial para niños con flúor. Hay muchos mitos en torno a esta sustancia, pero por una vez debemos entender que el flúor es importante para prevenir la caries y que la cantidad que contiene la pasta de dientes no es perjudicial. Al principio, la cantidad de pasta de dientes en el cepillo debe ser un rastro, más tarde se debe aumentar, pero para los niños no debe superar el tamaño de un guisante. También hay que enseñar al niño a no tragarse la pasta de dientes, sino a escupirla.

En las tiendas se pueden comprar muchos accesorios diferentes para la higiene bucal diaria. ¿Son recomendables para los niños?

Se recomienda que los niños con dientes de leche se limpien regularmente con hilo dental, es decir, que los espacios interdentales se limpien con hilo dental especial. Permite limpiarlos a fondo de los restos de comida, que son un caldo de cultivo perfecto para las bacterias que causan la caries. En primer lugar, por supuesto, los padres lo hacen, y el uso independiente del hilo dental es posible en el caso de los niños con habilidades manuales plenamente desarrolladas (alrededor de 8-10 años de edad). Los enjuagues bucales se recomiendan a partir de los 6 años. Antes de eso, conviene enseñar al niño a limpiarse la lengua al menos una vez al día antes de acostarse. Esto se hace con la ayuda de las pestañas de la parte posterior del cabezal del cepillo de dientes o de un rascador especial.

¿Cuándo debo llevar al niño por primera vez al dentista?

Según las normas mundiales, la primera visita del niño al dentista debe tener lugar cuando comienza la dentición, pero no más tarde del 12º mes de vida. El dentista comprobará si la dentición va bien, responderá a preguntas sobre la higiene y planificará el tratamiento o la prevención si es necesario. Los padres deben ser conscientes de dos cosas importantes. En primer lugar, las visitas regulares al dentista durante la infancia son de gran importancia para el posterior contacto con el dentista. En segundo lugar, ¡los dientes de leche deben ser tratados! Un descuido en esta área puede tener consecuencias desastrosas para el desarrollo de los dientes permanentes.

Los artículos que se ofrecen tienen fines informativos y educativos. Creemos proporcionar información precisa, útil y cuidadosamente documentada. Sin embargo, la información presentada no puede sustituir el asesoramiento médico ni proporcionar un diagnóstico. En caso de problemas médicos, recomendamos que consulte a un especialista.

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